Cuando medimos bien, protegemos mejor: así funciona el espacio de datos de monitorización plástica de Universal Plastic
Desde Universal Plastic hemos puesto en marcha un sistema pionero para monitorizar la contaminación plástica en aguas españolas.
Lo hemos hecho en colaboración con la Secretaría de Transformación Digital e Inteligencia Artificial de España. Más que un espacio de datos, es una herramienta desarrollada para entender cómo se fragmenta el plástico en el mar, cómo impacta en la vida marina y qué podemos hacer —a nivel social, científico y empresarial— para actuar con precisión. Porque solo si conocemos el alcance del problema, podremos, entre todos, ponerle solución.
Los plásticos que llegan al mar no desaparecen, se transforman. Primero en fragmentos, luego en microplásticos y más tarde en polímeros solubles que entran en la cadena trófica marina. Desde hace años sabemos que este proceso ocurre, pero no teníamos herramientas suficientemente conectadas, fiables y operativas para seguirle la pista con rigor. Con el nacimiento de este espacio de datos empezamos a cambiar esta realidad.
Se trata de un espacio de datos liderado por Universal Plastic e impulsado por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (SEDIA) dentro del programa de ayudas a la digitalización de sectores estratégicos del Ministerio para la Transformación Digital. Está alineado con los espacios de datos promovidos a nivel europeo y nace con una misión clara: convertir el residuo invisible en información útil para actuar.
El impacto del plástico en la cadena trófica marina y en nuestra salud
Qué datos sobre plásticos marinos medimos y por qué importa
El proyecto combina tecnología, ciencia y colaboración multiagente para responder a cuatro preguntas clave:
- ¿Cómo se encuentra el plástico en el mar? Analizamos cómo las condiciones ambientales influyen a la localización del plástico.
- ¿Qué cantidad pasa a la cadena trófica marina? Estudiamos su presencia en tejidos.
- ¿Dónde está el plástico ahora mismo? Monitorizamos zonas clave conectando datos en tiempo real.
- ¿Cómo traducimos todo eso en decisiones útiles? Ponemos los datos al servicio de la gestión, el control de calidad y la toma de decisiones públicas y privadas.
Nuestro proceso de análisis de aguas nos permite entender hasta 30 tipos de polímeros. Este es el flujo de trabajo:
Impacto del plástico en la cadena trófica marina
Verificar, trazar, compartir
Para dar respuesta a todo esto, hemos desarrollado una aplicación que permite verificar las recogidas de residuos utilizando inteligencia artificial y tecnología blockchain. Gracias a este sistema, cada dato generado está trazado desde el momento de su obtención hasta su análisis final.
No hablamos solo de medir cuántos kilos de plástico se recogen, sino de saber dónde, cuándo, cómo y en qué condiciones se recogieron. Y, sobre todo, buscamos que esa información sea segura y útil para todos los agentes implicados: administración, comunidad científica y empresas.
”“Cuando medimos el problema con precisión, podemos diseñar políticas públicas y soluciones empresariales más efectivas.”
Boyas en zonas clave para medir y filtrar microplásticos
Un proyecto coral con el océano como horizonte
Este proyecto es una iniciativa alineada con los principios de la economía azul: un modelo que impulsa el desarrollo económico a partir de los recursos marinos, asegurando su regeneración, trazabilidad y protección a largo plazo. Desde este enfoque, la sostenibilidad no es una etiqueta, sino una condición imprescindible para el futuro del planeta y de quienes lo habitamos.
Y, como el mar, este proyecto está vivo, ya que. El espacio de datos cuenta con la colaboración activa de actores públicos y sociales como el Ayuntamiento de Gijón, el Ayuntamiento de Blanes e Innoceana, organización sin ánimo de lucro con la que ya hemos trabajado en acciones de recogida de plástico. Su participación refuerza nuestra convicción de que la tecnología, por sí sola, no transforma: lo hacen las alianzas que se sostienen en el tiempo y se activan en el territorio.
El dato como punto de partida
Durante años, la falta de datos fiables ha sido una barrera para frenar el impacto del plástico en la mar. Con este espacio de datos damos un paso firme hacia un modelo que convierte cada residuo recogido en información científica, económica y social.
Sabemos que no basta con recoger plástico. Hay que entender su recorrido, anticipar su impacto y construir sistemas que impidan que llegue al mar en primer lugar. Y para todo eso, hace falta información. Datos que se conecten, se compartan… y transformen.
Descubre más en este vídeo donde resumimos nuestro trabajo con los datos sobre plásticos marinos









