Skip to main content

¿De qué hablamos cuando hablamos de plástico?

Parece un juego de palabras, pero no lo es. Es una invitación a mirar más allá del material y a cuestionarnos lo que sabemos —y lo que no— de él: cómo circula, quién lo pone en movimiento, qué decisiones lo perpetúan y qué prácticas lo invisibilizan. Porque mientras falten datos, el plástico seguirá resultando inevitable. Y solo cuando aportemos información —y acción— dejará de ser un simple elemento para revelarse como lo que realmente es: un sistema. Uno que podemos cambiar entre todos.

En los últimos años, el plástico se ha convertido en uno de los símbolos más visibles del impacto ambiental. Campañas, normativas, compromisos públicos y nuevas soluciones intentan responder a una preocupación creciente. Pero, en muchos casos, el foco se pone solo en lo que se ve: el residuo final. Y se pasa por alto algo mucho más profundo y estructural: la falta de datos reales, de trazabilidad y de transparencia en torno a cómo se produce, se usa y se gestiona en cada fase de su ciclo de vida. La pregunta no es solo cuánto plástico usamos, sino qué sabemos realmente sobre él para poder intervenir.

Un claro ejemplo de ello es este dato extraído del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA): más del 60% de los residuos plásticos recogidos en limpiezas costeras no puede ser identificados por el origen. Esto no solo dificulta la gestión del residuo, sino que impide conocer qué sectores, materiales o procesos están generando mayor impacto.

El vacío de información también está presente en el mundo empresarial.

Un informe de KPMG (Survey of Sustainability Reporting 2022) revela que, si bien el 79% de las empresas a nivel global reportan información ambiental, muy pocas incluyen métricas específicas sobre el uso o la reducción de plásticos. De hecho, según WWF, solo el 66% de los procesos ESG en Europa incluyen algún indicador relacionado con plásticos, y en muchos casos se limita, exclusivamente, a residuos finales. El aprendizaje es claro: la huella plástica sigue siendo un punto ciego.

En sectores como el alimentario, el logístico o el retail, esta falta de datos no es solo un problema ambiental, sino también operativo y reputacional. Significa, incluso, perder eficiencia en la cadena de valor, exponerse a sanciones regulatorias y comprometer la confianza de clientes e inversores.

Miembro de Universal Plastic escanea con la aplicación móvil una muestra de residuos plásticos clasificados sobre una mesa en una playa para su trazabilidad.

Escaneo y registro de residuos para trazabilidad plástica

La trampa de los indicadores incompletos

Sin datos verificables, resulta, además, es imposible separar el impacto de la intención entre una acción con impacto real y una declaración de intenciones buenista. Las empresas que comunican compromisos ambientales sin incorporar métricas específicas sobre plástico corren el riesgo de caer en el greenwashing involuntario: decir lo que están haciendo sin poder demostrarlo. Y el peligro, en ese caso, es alto, ya que no solo afecta a la credibilidad de las compañías, sino que limita su posibilidad de tomar decisiones informadas, de optimizar procesos o de cumplir con futuras normativas como la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD),

«Exigirá datos trazables y verificables. Por fin empiezan a correr malos tiempos para la ambigüedad.»

Universal Plastic: de la opacidad al dato accionable

En este contexto, Aquí es donde entra Universal Plastic, ya que nos dedicamos a activar sistemas científico-tecnológicos que permitan entender, analizar y gestionar el plástico de forma transparente y verificable.

Nuestra propuesta parte de una premisa simple: para cambiar algo, hay que medirlo primero. Por eso acompañamos a empresas y entidades en el diagnóstico real de su huella plástica, mediante:

  • Asignar responsables internos

  • Seleccionar proveedores con datos trazables

  • Realizar diagnóstico de huella

  • Formar al equipo

  • Incluir indicadores específicos de plástico

Por ejemplo, hemos trabajado con marcas conscientes que apuestan por la ciencia y la tecnología como herramienta de transformación social y ambiental

Con Nina Woof, Naeco Group o La Neoyorquina, hemos organizado limpiezas colaborativas gracias a nuestro programa Become Blue, en entornos costeros donde no solo se recogieron residuos, sino que se midió cada fragmento para generar datos útiles, trazables y comparables. Estos ejercicios de ciencia ciudadana y cultura corporativa han permitido a las empresas participantes visibilizar lo invisible y conectar propósito con acción. Todo ello apoyándonos en herramientas tecnológicas que permiten generar datos útiles, comparables y alineados con los retos de la economía azul

Equipo de Universal Plastic retira residuos voluminosos en una playa; voluntaria con saco azul y grupo arrastrando redes hacia la zona de acopio.

Intervención en territorio: retirada de residuos en playa

De la denuncia a la acción: cómo empezar a generar transparencia

Para cualquier empresa que quiera avanzar hacia una reducción real de su impacto plástico, el primer paso es hacerse las preguntas correctas. Estas son algunas acciones clave:

  • Asignar responsables internos para la medición de plásticos en cada etapa.
  • Seleccionar proveedores que ofrezcan datos trazables sobre los materiales que utilizan.
  • Realizar un diagnóstico de huella plástica.
  • Formar al equipo para identificar puntos ciegos habituales.
  • Incluir indicadores específicos sobre plástico en los reportes ambientales, más allá de los residuos finales.

Conclusión: claridad como punto de partida

La lucha contra el plástico no empieza ni acaba en la playa. Empieza mucho antes: en los datos. En lo que se mide, se registra y se comunica con rigor.

Porque, aunque vienen vientos de cambio, el problema de base sigue siendo la falta de información. De ahí la importancia de desarrollar nuevas soluciones, claro, pero también repensar el sistema aportando una nueva mirada. Una que transforme la opacidad en acción. 

¿Tú también crees en el dato como herramienta de transformación? Descubre más sobre nuestra labor en Universal Plastic.

#BecomeBlue

Leave a Reply