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Universal Plastic se une a la UN Ocean Decade: conectar la acción local con la inteligencia oceánica

Universal Plastic · 2026

Nuestro proyecto en Universal Plastic ha sido reconocido como Decade Project por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO. Este reconocimiento conecta nuestro trabajo con un esfuerzo global para avanzar en la ciencia oceánica y ponerla al servicio de un futuro más sostenible.

¿Qué es la UN Ocean Decade?

El Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, conocido como la UN Ocean Decade, se extiende de 2021 a 2030. Coordinado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, reúne a científicos, responsables políticos, empresas y sociedad civil en torno a un objetivo común: generar la ciencia y el conocimiento oceánico necesarios para afrontar los retos del océano y apoyar el desarrollo sostenible. Su idea guía es «la ciencia que necesitamos para el océano que queremos».

Nuestro Decade Project está vinculado al programa Ocean Practices for the Decade. Este programa trabaja para fortalecer el desarrollo y la adopción de buenas prácticas oceánicas, fomentar que métodos y estándares funcionen juntos y hacer el conocimiento del océano más accesible.

Ocean Defenders en la playa: la ciudadanía está en el centro de los datos que recogemos.

Ver nuestro proyecto en la web de la UN Ocean Decade

De las observaciones costeras a una inteligencia oceánica conectada

En Universal Plastic desarrollamos infraestructura digital para monitorizar la contaminación plástica marina y reforzar la resiliencia del océano. Nuestro trabajo nació de una pregunta práctica: ¿cómo convertir las actividades locales de recogida de plástico en evidencias que ayuden a comprender y proteger el océano?

Nuestra aplicación de ciencia ciudadana es una respuesta, y ahora forma parte de nuestro Decade Project reconocido por la UN Ocean Decade. Permite a personas y comunidades —nuestros Ocean Defenders— registrar actividades de recogida con fotografías, ubicaciones GPS e información sobre el plástico recogido. Los registros georreferenciados y con marca de tiempo, junto con la clasificación asistida por IA y las comprobaciones de integridad, ayudan a construir un relato trazable de lo que ocurrió, dónde y cuándo. Cualquier persona puede participar: la app es gratuita en App Store y Google Play, y registrar datos de recogida con ella no tiene ningún coste. Nuestra app es una de las principales vías por las que esta conexión funciona sobre el terreno: cada registro que envían los Ocean Defenders pasa a formar parte del espacio de datos más amplio, donde puede compararse con otros conjuntos de datos oceánicos y ser reutilizado por terceros. Como la app se integra en nuestro Decade Project reconocido, sus registros siguen los mismos principios de trazabilidad, interoperabilidad y reutilización que promueve el programa Ocean Practices for the Decade. De este modo, cada actividad de recogida realizada con la app contribuye directamente al objetivo de la UN Ocean Decade: generar la ciencia oceánica necesaria para el océano que queremos.

Pero nuestra infraestructura va más allá de una app. Conectamos observaciones de campo, monitorización científica y herramientas analíticas para que la información no quede aislada en proyectos o sistemas separados. El proceso tiene tres etapas conectadas: captar evidencias, conectarlas mediante estándares compartidos y convertirlas en inteligencia útil.

Personas de la zona usando la app para capturar datos.

1. Reunir distintas fuentes de evidencia

Los registros generados por la ciudadanía ofrecen una visión importante de lo que ocurre en las costas, pero ninguna fuente por sí sola puede capturar el cuadro completo. Nuestra infraestructura integra también evidencias de sobrevuelos con dron de la costa, boyas y sensores de monitorización, análisis de laboratorio, muestras de agua, observaciones por satélite y conjuntos de datos institucionales.

Estas fuentes aportan perspectivas distintas: un registro de recogida documenta una actividad local, mientras que el muestreo de agua y el análisis de laboratorio ayudan a caracterizar las concentraciones de microplásticos y los tipos de polímeros. Conectarlas crea una base más sólida para comprender la contaminación plástica marina que mirar cada conjunto de datos por separado, como exploramos en Más allá de los kilos.

Las boyas de monitorización son una de las fuentes de evidencia que reunimos.

AI detecting and classifying plastic waste on the sand by polymer type, with a classification summary panel

Así trabaja la IA: detecta y clasifica los distintos tipos de plástico de una imagen.

2. Conectar datos sin quitar la propiedad

Nuestro Plastic Monitoring Data Space (PMDS) proporciona el marco compartido que conecta estas fuentes. En lugar de tratar los datos del océano como algo que debe entregarse por completo a una base de datos central, usamos un enfoque federado: quienes los aportan conservan la propiedad y el control de su información, a la vez que la hacen localizable y utilizable bajo reglas y estándares comunes.

Esto importa porque una colaboración útil depende tanto de la confianza como de la tecnología. Gobiernos, investigadores, empresas y comunidades necesitan formas de intercambiar información sin perder el control sobre cómo se accede a ella o se usa. La gobernanza compartida, la trazabilidad y la interoperabilidad (la capacidad de distintos sistemas para trabajar juntos) son centrales en este enfoque.

Nuestro espacio de datos está diseñado en torno a los principios FAIR, que hacen los datos localizables, accesibles, interoperables y reutilizables. También contribuimos a la Federación del Ocean Data and Information System (ODIS), conectando nuestro trabajo con un ecosistema de datos oceánicos más amplio. El objetivo no es simplemente recopilar más información, sino facilitar que la evidencia existente y nueva sea más fácil de encontrar, comparar y utilizar.

Del registro en campo al activo digital verificado: así funcionan las ONDAs.

3. Convertir la evidencia conectada en apoyo a la toma de decisiones

Nuestro Blue Resilience OS es la capa analítica de esta infraestructura. Integra, estructura y correlaciona distintos conjuntos de datos, y ayuda a traducir observaciones ambientales en bruto en indicadores y evaluaciones de impacto.

Los resultados pueden explorarse mediante paneles, informes y salidas interactivas, mientras que los resultados estructurados siguen disponibles a través del espacio de datos para su integración y uso posterior. Así se conecta a quienes generan evidencia con las instituciones y organizaciones que la necesitan para el seguimiento, la planificación y la toma de decisiones.

Por ejemplo, nuestro Índice de Impacto en la Biodiversidad mira más allá de la cantidad de plástico recogido. Combina valor de biodiversidad, relevancia socioeconómica, reducción del riesgo de plástico y protección del carbono azul para ayudar a valorar dónde los esfuerzos de recogida podrían aportar mayor beneficio ambiental y social.

Blue Resilience: ocean intelligence platform

Blue Resilience OS convierte datos conectados en indicadores y decisiones.

Mapa de impacto del Índice de Impacto en la Biodiversidad.

Por qué importan la colaboración y las buenas prácticas

La contaminación plástica marina es compleja, y ningún conjunto de datos ni organización puede ofrecer por sí solo el cuadro completo. Comprenderla mejor depende de observaciones fiables, métodos compatibles y la capacidad de compartir y usar información entre comunidades e instituciones.

A través de nuestra conexión con Ocean Practices for the Decade, nos unimos a una comunidad más amplia centrada en mejorar cómo se desarrolla y se aplica el conocimiento del océano. Esto está muy alineado con nuestro trabajo: conectar observaciones solo es útil cuando los métodos que las respaldan son fiables, su origen es trazable y otros pueden entenderlas y reutilizarlas.

A medida que nuestro proyecto crece, esta conexión abre oportunidades para intercambiar conocimiento, aprender de otras iniciativas oceánicas y contribuir a prácticas que hagan los datos más útiles y accesibles. Está previsto que nuestro proyecto reconocido se desarrolle de enero de 2026 a enero de 2030 y contribuye a los Ocean Decade Challenges 1, 8 y 10.

Voluntarias con sus móviles y bolsas de Universal Plastic durante una recogida en la playa.

De la acción local a la inteligencia oceánica

Cada observación costera puede sumar a una mejor comprensión de la contaminación plástica marina. Nuestro papel es ayudar a que esa evidencia llegue más lejos: desde una actividad local de recogida o una muestra científica, a través de un espacio de datos conectado, hasta una inteligencia que pueda apoyar el seguimiento, la colaboración y decisiones mejor informadas.

Nuestro reconocimiento como Decade Project de la UN Ocean Decade marca un paso importante en ese trabajo. Para nosotros, es un compromiso de seguir conectando la acción comunitaria, la evidencia científica y la infraestructura digital, y de ayudar a construir el conocimiento del océano que necesitamos para el futuro que queremos.

De la observación local a un ecosistema global de datos oceánicos.

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